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martes, 20 de febrero de 2018

El pensamiento mágico


¿Tienes un hijo o hija que tiene entre 2 y 7 años?
¿Eres profesora de Infantil?
 Si es así, estás de suerte: vas a vivir la etapa más mágica de los niños. Ésa en la que todo es posible, en la que las cosas tienen alma, en la que creen, aunque no vean, porque se lo imaginan y en la que les cuesta diferenciar la realidad de la fantasía.
Intentemos dejarnos llevar por su pensamiento y disfrutemos de lo que nos cuentan, volviendo otra vez a la infancia y la inocencia que, poco a poco, hemos ido perdiendo por el camino.

Comencé a hablar sobre esta etapa en la vida del niño cuando traté el tema del amigo imaginario , pero hoy quiero que ahondemos un poco más en las características de la misma.

El pensamiento mágico es propio del periodo preoperacional como lo denominó Jean Piaget, dividiendo el desarrollo cognitivo de la persona en cuatro: sensoriomotor (0-2), preoperacional( 2-7), operaciones concretas (7-12) y operaciones formales (12- adulto).

Aunque las características de este periodo son muchas (sincretismo, yuxtaposición...), las que expongo a continuación son las que pueden explicar mejor el pensamiento mágico:

  • Animismo: Atribuyen vida a objetos. Es muy típico cuando se dan con algo o se caen y se enfadan con ello (la bicicleta, una esquina) como si estos objetos tuvieran conciencia y pensamiento y tuvieran la culpa de lo que les ha ocurrido.
  • Fenomenismo: Establecen relaciones directas entre dos fenómenos que, a priori, no tienen relación directa entre sí o causalidad. Ellos pueden llegar a pensar que les han regalado la bici que querían porque vieron una estrella fugaz. Es la magia.
Además de esto, son capaces de creer en personajes mágicos  (Papa Noel, los Reyes Magos, las hadas, los gnomos...etc) porque se les ha transmitido de generación en generación, sin racionalizar la información que se les da. Lo creen sin más.

Su forma de ver el mundo es distinta a la nuestra como adultos y, por ello muchas, de sus respuestas nos pueden sorprender.

El pensamiento mágico es una etapa por la que todos los niños pasan y que termina aproximadamente a los 8 años, dependiendo del niño. No obstante,  en algunas ocasiones, debemos ayudar a los niños a racionalizar lo que viven :

  • Como para ellos no hay nada imposible, pueden llegar a pensar que pueden ser o hacer como cualquier personaje ficticio que conozcan: volar, vivir bajo el agua... etc. Esto puede ocasionar que el niño se ponga en peligro en determinadas situaciones, por lo que debemos plantearle las consecuencias de que intentase hacer algo de esto.
  • Pueden tener miedo a los monstruos, a la oscuridad porque se imaginan que les puede pasar algo malo...etc. Demostrarles que no tienen nada que temer desde la evidencia puede ser un buen recurso para combatir el miedo.

El pensamiento mágico tiene una función: ayudar al niño a comprender la realidad desde su percepción. Observemos, disfrutemos y acompañemos de esta etapa desde nuestra visión de adultos.







jueves, 11 de enero de 2018

Una reflexión sobre la educación de hoy


Llevo tiempo dando vueltas para escribir este artículo...

 Algo pasa con la educación de hoy en día. Me falta unidad en los agentes implicados: profesores, familias, sistema educativo...
Se critica lo que no es de una corriente pedagógica concreta, los padres y madres se critican en las formas de educar, hasta en la misma familia...
En ocasiones, me viene a la cabeza la imagen de algunos políticos cargando contra el otro partido sin dar soluciones al problema en sí. Algo que criticamos constantemente, lo estamos haciendo nosotros.
Me gustaría que con este post reflexionáramos un poco al respecto.
El siguiente vídeo refleja para mí la actual situación de la educación:



Por eso quiero pedir RESPETO y UNIDAD en la Educación. Porque sé que se puede, porque hay personas que estamos trabajando para ello, porque ..., como siempre digo, educamos a los niños también con nuestro ejemplo y porque no podemos perder nuestro objetivo final:

" Hacer que nuestros niños se desarrollen de manera positiva en todos los ámbitos, prepararles para la vida y responder a sus necesidades."

Como dice el título del video, "no perdamos la perspectiva". Lo que en un principio era el objetivo, se perdió para crear una lucha entre los principales interesados.

Así que a continuación reflejaré dónde, a mi parecer, debemos cumplir este propósito en la educación, desde lo positivo,  la buena intención y la necesidad de cambio:

  • En la familia: Fijemos objetivos comunes, seamos flexibles y admitamos que todos nos podemos equivocar. 
  • Entre padres y madres de otras familias: No juzguemos sin saber, pues muchas veces sólo vemos una acción sin saber por qué se ha llegado a una solución determinada. Respetemos las distintas opciones y decisiones en la educación de los hijos. Aprendamos de otras formas de educar y no nos quedemos en lo que conocemos.
  • Entre profesionales: "Cada maestrillo, tiene su librillo" decía el dicho y un buen profesional de la educación se mide por no hacer lo mismo con cada grupo o cada niño, sino por ajustarse a sus necesidades para sacar el máximo rendimiento de sus potencialidades. No podemos perseguir una educación homogénea cuando todos somos distintos. "Qué bonito es ser diferente y qué aburrido sería que todos fuéramos iguales". Si esto se lo decimos a los niños, apliquémoslo a nuestra profesión. Aprovechemos para aprender del otro porque, quizás, observando, escuchando... descubriremos muchos recursos que antes no teníamos y que nos pueden ayudar. Cuantos más recursos conozcamos, daremos respuestas más ajustadas.
  • Entre familias y profesionales: Confiemos en los profesionales, seamos tolerantes con las familias, no nos quedemos en la superficie: empaticemos. Somos del mismo equipo, no equipos rivales. Nos complementamos.
  • En el sistema educativo: No hace falta que comience a nombrar, una por una, las leyes educativas, de un tiempo a esta parte, que nos tienen mareados a todos. Aquí pido encarecidamente que fijemos bien los objetivos, lo que queremos conseguir y, entre todos, luchemos por conseguirlos, atendiendo, realmente, a lo que esta sociedad necesita, no hace falta que diga que la educación debe ser algo más que la acumulación de contenidos.; busquemos soluciones, miremos qué podemos hacer cada uno y no echemos la culpa al otro sin más.  
Poco a poco, vamos cambiando las cosas, pero queda mucho trabajo por hacer. Pero mi pensamiento es positivo, creo que lo podemos lograr con TRABAJO, VOLUNTAD, UNIDAD ( aunque tengamos ideas diferentes) y sobre todo RESPETO.

Si os he hecho reflexionar un poco y pensáis que, efectivamente, debemos cambiar.... ¡Adelante! Desde tu posición puedes hacer mucho por la Educación.


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martes, 28 de noviembre de 2017

Dudas de papás en... La Jornada Inndei con Proyecto Fénix


Este sábado asistí a la I Jornada INNDEI (Innovación y Desarrollo en Educación Infantil) donde se dieron cita profesionales de esta etapa para aprender y disfrutar de las diferentes ponencias y talleres que se ofertaban estrechamente ligados a la actualidad educativa .

En mi caso, asistí a la ponencia de Adela Martín López y su Proyecto Fénix, dedicado al acoso escolar con el lema "Nadie se ríe de nadie" y materializado en un libro, que llevaba tiempo interesada en conocer.

Y... no me defraudó, todo lo contrario, me pareció una idea, un proyecto, un objetivo...que debería llegar a mucha gente y del que todos podemos participar desde la posición en la que nos encontremos:  como profesores o "superdocentes" (así les llama), alumnos, padres...etc.

Adela ponía de manifiesto la importancia de la prevención, puesto que actualmente parece que el foco se centra en la etapa de Educación Secundaria cuando el problema ya existe y sólo se puede intervenir cuando, en realidad, los aprendizajes que ayudarán a que esto no ocurra comienzan mucho antes: en Educación Infantil. Sí, esa etapa a la que, en ocasiones, no se tiene en cuenta, en la que parece que lo único que se hace es jugar, pero que es la base de los aprendizajes de las etapas posteriores y desde donde se deben comenzar a trabajar cada uno de los peldaños de la escalera que Adela nos propone para luchar contra el acoso escolar.

Fénix nos guiará en esta subida  a través de propuestas de actividades muy interesantes para trabajar el autoconcepto, la autoestima, la gestión de las emociones, el respeto, la tolerancia, la empatía y la cooperación, atendiendo a los agentes implicados en el acoso escolar: las víctimas, los acosadores y los testigos.

Está claro que algo tenemos que hacer o cambiar, pues los datos estadísticos que tenemos a nuestra disposición nos confirman la alta incidencia de acoso escolar o bullying en los últimos años.

Adela nos ofrece esta posibilidad con su proyecto que, además ha llevado a cabo en el CEIP Lope de Vega de  Madrid con resultados muy positivos. Por lo tanto, no es una simple teoría, sino que ha sido experimentado y vivenciado.

¿Queréis conocerlo más a fondo? Os dejo el enlace de su web: http://www.fenixnadieseriedenadie.es/




"Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo"




martes, 14 de noviembre de 2017

El segundo hijo: un regalo para todos.



Como ya sabéis, los post que escribo tienen una base teórica, desde donde fundamento la información que os ofrezco, pero también una experiencial, partiendo de lo que vivo, experimento y me enseñan los niños, en mi vida profesional y personal. Al final, no estamos tan lejos de cómo ellos aprenden: construyendo su aprendizaje explorando el entorno y estableciendo relaciones con los demás.

Este post, en concreto, está muy ligado a mi vida personal, pues he vuelto a ser madre a finales de septiembre, y tiene, como todos los demás, ese ingrediente pedagógico que caracteriza al blog .

El tener un hijo, o no, o el número de hijos que queremos tener es una decisión muy personal y no hay una única opción ni camino en esto. Pero, partiendo de mi experiencia, me gustaría daros la visión más positiva de la llegada de un segundo hijo a la familia como un regalo para todos sus miembros:

- Para los padres:   
  • Mayor seguridad, menos miedos: La seguridad del camino ya andado. No hay tantas dudas en cómo hacer las cosas, si están bien o mal... Los objetivos están más claros y los padres se muestran menos inflexibles. Se disfruta mucho más de la nueva situación.
  • Otra visión del hijo mayor: Hasta ahora había sido el "bebé" de la casa, pero ahora es el hermano mayor. Cambia nuestra forma de verlo y asumimos su nuevo rol, dándole más responsabilidades que antes, favoreciendo su crecimiento personal.
- Para el hijo mayor:
    Resultado de imagen de dibujo de niño de su hermano
  • Una relación social diferente y enriquecedora: Le ofreceremos una posibilidad de interacción que no podrá experimentar con otros niños, más estrecha y profunda emocionalmente, un vínculo especial.
  • Fomento de su autonomía: Con nuestro cambio de percepción con respecto a él, le daremos más responsabilidades, hará más cosas solo y esto a su vez mejorará su autoimagen y su autoestima viendo todo lo que puede lograr por sí mismo. En este punto, lo importante es reforzar positivamente todos lo que consiga  y agradecer la ayuda que nos brinda ante esta nueva situación.
  • Le ayudará a superar el pensamiento egocéntrico y trabajar la empatía: Ya no es el centro de la familia, sino que ahora hay otra personita a la que hay que tener en cuenta, con la que compartirá sus juguetes, espacio y el cariño de sus padres. Tendrá que ponerse en su lugar en determinados momentos y reflexionar sobre lo que pueden afectar o influir en otro las consecuencias de sus actos. 
  • Mayor tolerancia a la frustración: se acostumbrará a esperar en algunas ocasiones para obtener lo que necesita, no conseguirá las cosas automáticamente. Ahora todo el tiempo de dedicación de los padres no es para él, sino que hay que compartirlo.
  • Formación en habilidades sociales: es una gran oportunidad para que aprenda a negociar, a comunicarse de manera asertiva,...
  • Ejercerá de maestro y afianzará los aprendizajes adquiridos: Será el mejor maestro para su hermano, que aprenderá a través de la imitación y, a la vez, el mayor afianzará sus propios aprendizajes al enseñarle. 
En este punto no hay que dejar de lado los celos que pueden ocasionar esta llegada, pues es un cambio grande el la vida del hijo mayor. Por eso os recomiendo que también leáis el siguiente artículo: Los celos ante la llegada de un nuevo hermano.


- Para el nuevo hijo:

  • Un entorno menos rígido: Ante unos padres más relajados y seguros las cosas fluyen mucho mejor.
  • Más experiencias de aprendizaje: Tanto las que le aporten los padres, como su hermano o él solo ante unos padres que no están tan encima de él como con el primero. Además verá cuáles son las consecuencias de determinadas situaciones sin necesidad de experimentarlas en sí mismo. 
Evidentemente, la llegada de un nuevo hijo a la familia conlleva un período de adaptación para todos. Los primeros tres meses del bebé, como sabemos, son agotadores, no nos confundamos. Pero sin la presión de " la primera vez" es más llevadero. 
Y ahora... si me preguntasen a título personal que si recomiendo la "experiencia", que más bien es una decisión, diría que SI sin pensarlo, que el segundo hijo "ha sido un regalo para todos".

martes, 10 de octubre de 2017

Extraescolares: criteros para elegir las más adecuadas


Partiendo de la postura que defiendo de que no hay ninguna obligatoriedad a la hora de apuntar a los niños a extraescolares, pues ya tienen un horario lectivo bastante extenso y que el juego con otros debe ser lo que prime en las tardes después del colegio, voy a dedicar un post para ayudar a aquellas personas que, por necesidad o porque el niño es el que lo solicita, no saben a qué extraescolar apuntarle, cuál puede ser más beneficiosa...etc...

Como he comentado en la introducción del post podemos llegar a plantearnos el apuntar a nuestro hijo a alguna extraescolar teniendo en cuenta los siguientes criterios:

  • Cuestiones académicas: Hay en ocasiones en que es necesario algún tipo de refuerzo si al niño le cuesta alguna materia o asignatura.
  • Cubrir horario hasta que podamos atender a nuestro hijo: Por cuestiones de logística familiar y los horarios laborales, necesitamos cubrir unas determinadas horas hasta que podamos encargarnos de nuestro hijo.
  • Desarrollar capacidades en el  niño en las que se ha observado que destaca: Un niño que tiene especial interés y capacidad para la música, la danza, la pintura, el deporte...El niño no nos ha comentado nada, somos nosotros los que se lo proponemos. A través de la observación podremos deducir qué actividad es la más adecuada para nuestro hijo.
  • Interés por parte del niño hacia alguna actividad concreta: Hay veces que el niño directamente nos pide acudir a una actividad concreta: porque va algún amigo suyo, porque esté " de moda" (patinaje, por la serie Luna; ballet, por la película Ballerina; cocina, por el programa de Masterchef), porque le llame la atención sin más...No debemos apuntarles porque haya sido nuestra ilusión de pequeños o nuestra afición frustrada. Cada persona tiene sus propios intereses, que no se nos olvide. "Dale a tus hijos la oportunidad de vivir sus vidas, no la tuya" Alejandro Jodorowsky
Dicho esto, si se puede, lo que debe imponerse es el interés del niño hacia la actividad: a mayor motivación, mejores resultados. Como bien se está recalcando desde estudios de Neuroeducación (Francisco Mora) "sólo se puede aprender aquello que se ama", primando la emoción en el aprendizaje. Y la emoción y la motivación pueden venir desde el propio niño o por la habilidad para transmitirlas por parte del maestro que imparte la materia.

No nos olvidemos de que hay que dejar al niño momentos sin actividad, para relacionarse con los demás (aprendizaje de las habilidades sociales) y/o jugar solo (creatividad, encuentro con el "yo")(http://dudasdepapas.blogspot.com.es/2017/07/dejad-que-los-ninosjueguen-solos.html?m=1), desconectar...porque si no, podemos caer en el error de la sobreestimulación.

Antes de apuntar a un niño a una actividad debemos hablar con ellos y pedir su compromiso, o bien un tiempo de adaptación... porque muchos cuando son pequeños al principio van llorando por la novedad de estar solos en otro entorno, con otra gente,...etc, pero luego, cuando se adaptan, se lo pasan bien y disfrutan. 
Evidentemente, si vemos que el llevarle a una actividad supone un sacrificio excesivo por su parte y no cumple los objetivos que nos habíamos marcado en un principio, no pasa nada podemos quitarles y ver otras opciones. Pero lo dicho: dando un tiempo de adaptación y valorando si no es un mero capricho por su parte. También deben tener responsabilidad sobre sus decisiones y cuanto más mayores más.

Espero que tengáis un curso maravilloso y que todos aprendamos mucho

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jueves, 20 de julio de 2017

Dejad que los niños...jueguen solos.


En mi día a día como psicopedagoga y en los años en los que he trabajado en aula como maestra he podido experimentar con distintas teorías del aprendizaje. Muchas de ellas se basan en la interacción con el niño: planteando situaciones, ayudándoles a resolverlas, dividiéndoselas en pasos para que lo logren... Pero a mí la que más me gusta es en la que el adulto observa, sin intervenir y analiza cómo el niño se relaciona, construye aprendizajes solo, resuelve conflictos y utiliza sus recursos...

En algunas consultas realizadas con los padres me preguntan si tienen que jugar más con sus hijos, que no saben jugar solos, que a ellos les cuesta  mucho compaginar lo que tienen que hacer en el trabajo, en casa o simplemente el tiempo de descanso que también necesitan, con ese tiempo de atención constante con el niño.

Y, sinceramente, está muy bien que juguemos con nuestros hijos, si se puede, pues este tiempo creará lazos, recuerdos y momentos maravillosos. Pero.... los niños también tienen que aprender a jugar solos, descubrir por sí mismos...
Lo que digo no es nada nuevo, autores como Bruner y metodologías que ahora están en pleno auge, que vuelve a resurgir, porque no son nuevas, como la de Montessori, Reggio Emilia...etc, nos hablan de esto, del niño que experimenta con autonomía e independencia del adulto, aunque sea éste el que proporcione las condiciones propicias para ello y proponen al educador como observador y mediador del aprendizaje.

Teniendo en cuenta esto, los beneficios que planteo son los siguientes:

  1. Para el niño:
    • Fomento de la creatividad: Él mismo creará el juego que se invente en ese momento, sin directrices del adulto. Creará de la nada, imaginará historias, personajes y escenarios.
    • Resolución de conflictos por sí mismo: Cuando no logre realizar algo que se había propuesto o utilizar un objeto como él quería, intentará ver qué opciones tiene, cómo hacerlo. Con otros niños, en su interacción, utilizará sus propios recursos y creará otros.
    • Autonomía: Realizará las cosas por sí mismo, sin ayuda o, por lo menos, lo intentará.
    • Independencia del adulto: Nos requerirá sólo cuando sea imprescindible, no en todo momento. En ocasiones, pueden caer en una indefensión aprendida porque siempre les ayudamos a solucionar sus problemas y llega un momento que ni lo intentan por sí solos, piensan que lo natural es que nosotros lo hagamos.
    • Seguridad en sí mismo: El ir superando obstáculos, consiguiendo logros por sí mismo irá reforzando su autoestima y les dará pie para seguir aceptando nuevos retos. No necesitarán nuestra aprobación para todo lo que hagan.
    • Descubrimiento de las distintas posibilidades de juego que puede tener un mismo material: Una de las cosas que más me gusta es darles un material y dejar que ellos lo manipulen libremente sin que sea necesario que les explique qué es lo que tienen que hacer. Merece la pena ver qué es lo que hacen porque ellos mismos llegan a la misma conclusión pero por caminos diferentes o inventan otra manera de jugar que nosotros ni nos hubiéramos planteado en un principio.
      2. Para los padres:
    • Observación de comportamientos que habitualmente no suceden en nuestra presencia: ¿Habéis observado a vuestros hijos mientras juegan sin que lo sepan? Es uno de los regalos que tenemos los padres y educadores. El ver cómo se expresan, qué es lo que hacen, cómo se comportan...Les veremos en su esencia.
    • Tiempo para realizar otras tareas: Si ellos y nosotros somos capaces de respetar sus tiempos de juego en solitario y en su caso el que podamos tener otras cosas que hacer, les estaremos también enseñando a esperar.
    • Conocimiento de cómo aprende nuestro hijo: ver qué recursos utiliza, si es más visual, kinestésico o auditivo, si se frustra con facilidad o persiste en sus objetivos...

Las situaciones más propicias donde podemos observarles:

- El parque u otros momentos con niños.
- Situaciones en las que nosotros decidamos que jueguen solos porque tengamos que realizar algo o incluso que el niño de manera espontánea comience el juego.


Esto que planteo es una recomendación, otra forma de ver a nuestros hijos. Entiendo que por el poco tiempo que pasamos con ellos, necesitamos "estar" pero  no es excluyente, podemos hacerlo de las dos formas; no obstante, es importante que no caigamos en ser los que entretengamos a nuestros hijos  constantemente y que ellos no sepan jugar de otra manera porque tampoco sería positivo para ellos.
En el término medio está la virtud, que no se nos olvide.


La imagen puede contener: una o varias personas y exterior


lunes, 10 de julio de 2017

Ideas para hacer con niños en vacaciones


Todos los veranos mi amiga me hace la misma pregunta: "Cristina, ¿qué puedo hacer con mi niño este verano para que repase lo que ha hecho durante el curso? ¿Le pongo dictados todos los días, cuentas... ?"
Y yo le digo... "¿Qué os han dicho en el cole?"
" Que descansen...".
"Pues si os han dicho que descansen, eso es lo que tienen que hacer porque tienen que comenzar el curso con ganas, no cansados ya". Esa fue mi respuesta.

Pero además, le di alternativas para trabajar algunas cosas que el niño había aprendido durante el curso, pero desde lo cotidiano, lo que no se fuerza, lo que realmente va a hacer significativo ese aprendizaje, para que lo valore y lo vea útil.

Y eso quiero plantearos en este post: sugerencias de actividades para trabajar con los niños en verano, teniendo en cuenta que tenemos más tiempo libre.

Para seguir un orden específico, que no se quede nada en el tintero y que nos aseguremos que cubrimos todas las áreas del desarrollo del niño me basaré en las Inteligencias Múltiples de Gardner. (desde este enlace podéis informaros sobre qué tratan ). No lo voy a basar en una edad concreta, según la edad que tenga nuestro hijo podemos adaptar la actividad.

Así pues, a continuación os planteo estas posibilidades en cada una de ellas:

Lingüística: 

  • Propongo que aprovechemos para conversar más con ellos, hablar sobre temas que les importen, debatir...
  • Inventarnos cuentos para contar lo por la noche. Podemos darles pie dándoles previamente el personaje (un dragón que tenía miedo), diciendo cada uno una frase ( Érase una vez un dragón que.... y se encontró con...), utilizando los muñecos que tengamos en casa para hacerlo más dinámico...
  • Redactar la lista de la compra, qué tenemos que llevar en la maleta, ... ( si son muy pequeños que dibujen lo que queremos comprar)
  • Escribir mensajes secretos y dejarlos por la casa.
  • Dedicar un momento al día para leer, ellos y nosotros.


Lógico- matemática:

  • Calcular cuánto dinero necesitamos para comprar algo ( una compra pequeña: pan y leche por ejemplo)
  • Cocinar en familia: calcular cantidades, raciones...
  • Ordenar la habitación y clasificar los juguetes en cajas.
  • Encontrar un número determinado de objetos (conchas en la playa, piedras en el campo) y clasificarlas por distintos criterios: tamaño, color..
  • Poner la mesa para establecer correspondencias: a cada persona hay que poner un vaso, un cuchillo, un tenedor...
  • Buscar objetos  del entorno que tengan la forma de alguna figura geométrica: ventana-cuadrado, sol-círculo.

Espacial:

  • Encontrar un "tesoro" siguiendo un mapa.
  • Realizar una ruta pequeña por el campo y recordar por dónde hemos ido pasando basándonos en objetos que nos sitúen.
  • Ir a bañarnos y localizar nuestra sombrilla en la playa a la vuelta.
  • Informar acerca de los lugares qué vamos a visitar y localizarlos en un mapa.

Kinestésica:

  • Realizar todos los deportes que tengamos a nuestro alcance: natación, ciclismo, fútbol, baloncesto...
  • Elaborar una coreografía para luego hacerla en el baile de la orquesta del pueblo, la animación del hotel...
  • Recordar cómo se llaman las distintas partes del cuerpo según nos echamos la crema para el sol.
  • Jugar en el parque de manera autónoma.

Natural:

  • Ir a pescar
  • Ir de camping  o excursión y observar los insectos y pequeños animales del entorno, las plantas...
  • En la playa: bucear para ver los peces, jugar con la arena, ...

Musical:

  • Escuchar música de diferentes tipos, no sólo infantil, música en directo...
  • Aprender canciones para cantar en familia.
  • Ir a un karaoke.
  • Ver algún espectáculo de danza clásica, flamenco, moderna...

Intrapersonal:

  • Escribir un diario de las vacaciones, cómo nos hemos sentido cada día (si no saben escribir, pueden dibujarlo
  • Tener tiempo para estar sólo, aburrirse, no ocupar todo el tiempo con actividades.

Interpersonal:

  • Esta es un parte muy fácil, pues en verano nuestra vida social es más amplia: vemos a los familiares que no vemos habitualmente, amigos... y se lleva un estilo de vida diferente, más en la calle y menos en casa. Todas las experiencias sociales son propicias para el aprendizaje: nos relacionamos con distintos tipos de personas y tenemos que recordar las normas que rigen estas relaciones. 
  • Podemos aprovechar para que los niños duerman fuera de casa: con los abuelos, los tíos... y así hacerlos más independientes, que aprendan a comportarse en los distintos contextos y sin ese apoyo por nuestra parte, hay que dejarles "volar solos".
  • Los campamentos son idóneos para la relación entre iguales.
Básicamente, si os fijáis, la mayoría de las actividades que propongo parten de lo cercano, lo cotidiano, no hace falta hacer grandes cosas, ni ponerles a hacer deberes dos horas al día sin moverse. En la medida de lo posible, debemos hacer que nuestros hijos vean que lo que aprenden en el colegio es útil para su vida diaria, tiene un sentido, es significativo.
Como cada uno sabe cuál es el nivel de desarrollo de su hijo y lo que ha aprendido, podéis adaptar estas sugerencias a él y, seguramente, si le echáis un poquito de imaginación, podréis inventaros situaciones y actividades que os motivarán tanto a vosotros como a vuestros niños.

Espero que el artículo os haya gustado y ayudado.
Hasta el próximo post.

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